La Agencia Sueca de Protección Ambiental (SEPA) propuso eliminar las viejas estufas de leña argumentando que causan una contaminación peligrosa, informó Radio Sweden. SEPA dice que, según estimaciones conservadoras, alrededor de 1000 suecos mueren temprano cada año debido a la contaminación de este tipo de calefacción. La Asociación Sueca de Asma y Alergia ha confirmado que hay un problema grave.

Para los residentes de algunos países de Europa del Este, la preocupación sueca puede parecer un poco exagerada, ya que Suecia tiene uno de los niveles más bajos de contaminación del aire en Europa. Sin embargo, hay aproximadamente 7600 muertes prematuras en el país anualmente debido a la exposición a contaminantes del aire, principalmente dióxido de nitrógeno y partículas, según un estudio de 2018 realizado por el Instituto Sueco de Investigación Ambiental y la Universidad de Umeå. Cada muerte tiene un costo anual para la sociedad de al menos 56 000 millones de coronas suecas (5 300 millones de euros).

Alrededor de 170,000 hogares en Suecia son calentados por estufas de leña. Para mitigar la carga financiera de la transición a fuentes de energía más ecológicas, SEPA ha propuesto que los pequeños asentamientos de menos de 200 habitantes puedan mantener sus estufas de leña. Las estufas modernas certificadas con menores emisiones estarán exentas de la eventual prohibición.

¿Gas más ecológico que la madera?

Un horno de gas generalmente emite la mayor cantidad de partículas finas durante toda la temporada de calefacción como lo hace una estufa de leña vieja durante 8 horas, una estufa nueva certificada durante 24 horas y una estufa de pellets durante 72 horas. Esta estadística incluye solo emisiones directas. La ceniza residual que se desecha en el basurero también es un contaminante potente pero es difícil de medir con precisión.

Esfuerzos de la UE para lograr la neutralidad climática

Los esfuerzos de Suecia para cumplir con el Acuerdo de París condujeron a un nuevo marco de política climática, adoptado en 2017. La quema de carbón para calefacción y energía en el país nórdico se detendrá en 2022. El objetivo a largo plazo es lograr cero emisiones netas de gases de efecto invernadero al 2045 a más tardar.

Un informe de la Comisión Europea de 2018 encontró que la combustión de combustibles sólidos en los hogares, si bien constituye aproximadamente el 2.7% del consumo total de energía en la UE-28, contribuye más del 45% a las emisiones totales de partículas finas, es decir, tres veces más que el transporte por carretera.

En diciembre pasado, los países de la UE llegaron a un acuerdo, endulzado con 100.000 millones de euros en fondos públicos y privados, para neutralizar el clima del bloque para 2050. Se espera que el compromiso financiero de Bruselas ayude a las naciones de la UE que dependen de los combustibles fósiles a hacer la transición hacia menores emisiones de una manera socialmente aceptable.

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