Desde 2017, el gobierno de Canadá ha desarrollado el Estándar de Combustible Limpio (CFS), una política de tipo estándar de combustible bajo en carbono, para reducir la intensidad de carbono del ciclo de vida de los combustibles y la energía utilizados en Canadá. El CFS tiene como objetivo lograr 30 millones de toneladas de CO2e (equivalente de dióxido de carbono) de reducciones anuales en las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2030. Aunque no es tan alto como el precio del carbono y ciertamente más complejo, el CFS tiene el potencial de tener un mayor impacto en la estructura y el rendimiento del sistema energético de Canadá.

Las regulaciones del CFS cubrirán todos los combustibles fósiles utilizados en Canadá, pero establecerán requisitos separados para los combustibles según su estado de la materia: líquido, gaseoso o sólido. El CFS se está desarrollando en un enfoque gradual. Las regulaciones para la clase de combustibles fósiles líquidos están actualmente en desarrollo, con un borrador de regulaciones planificadas para su publicación a principios de 2020 y las regulaciones finales para principios de 2021. Los proyectos de regulaciones para las clases de combustibles gaseosos y sólidos están destinados a publicación en 2021, con las regulaciones finales en 2022.

Para mayor información, visita: CFS Canada