De acuerdo con la Agencia de Noticias Inter Press Service (IPS) la pandemia de COVID-19 ha impuesto la suspensión de las acciones de la ciudadanía para presionar respuestas ante la crisis climática.

Aunque no ha sido una prioridad en América Latina y el Caribe, la pandemia de COVID-19 amenaza con relegar la lucha climática en la región por las urgencias sanitarias, económicas y sociales, que también sirven para retrasar medidas que requieren cambios en el modelo de desarrollo.

Hay casos como Argentina, Chile y Costa Rica que mantienen su proceso virtual de consulta y elaboración de planes nacionales; otras como México han retrasado esos diálogos desde marzo.

Las contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC-siglas en inglés) aunque voluntarias, son una parte medular del Acuerdo de París sobre cambio climático de contener el incremento de la temperatura a 1.5 grados centígrados, considerada indispensable para evitar catástrofes climáticas irreversibles y en consecuencia, humanas. En ellas, los países deben establecer cuáles son sus metas posteriores a este año y para alcanzar en 2030 y 2050 de reducción de las emisiones de GEI, responsables del calentamiento planetario.

Para contener la propagación del coronavirus y sus impactos, la región ha tomado decisiones económicas de emergencias como apoyos a empresas grandes, medianas y pequeñas, así como a trabajadores vulnerables, pero esos paquetes carecen de componentes ecológicos, como compromisos de producción sostenible o de baja contaminación.

El 29 de abril la Secretaría del Medio Ambiente, efectuó una sesión virtual nacional sobre la actualización de la NDC para cumplir con el Acuerdo de París, suscrito en 2015 por los 196 miembros de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y que regirá desde fines de este año.

En una carta abierta del 23 de abril, la secretaria ejecutiva de CMNUCC, la mexicana Patricia Espinosa, subrayó que el trabajo sobre los planes climáticos nacionales no está en pausa y destacó la necesidad de “aumentar la ambición en materia de mitigación, adaptación y financiación” de la lucha climática.

Coyunturalmente la pandemia puede ayudar a cumplir metas climáticas, pero se trata de un espejismo fruto de la parálisis económica.

Si quieres saber más acerca de este tema, puedes leer la nota completa aquí: https://www.ipsnoticias.net/2020/05/coronavirus-amenaza-pretexto-combate-climatico/