El acceso a la energía para cocinar, iluminar, encender tecnología, comunicar y otros usos se reconoce cada vez más como una necesidad básica, no un lujo. Si bien el sistema humanitario ha luchado durante mucho tiempo para llevar la asistencia energética a la par con alimentos, medicamentos, saneamiento y otros servicios básicos, esta historia ahora está cambiando.

Una comunidad diversa y creciente de actores está adoptando enfoques innovadores para mejorar y ampliar el acceso a la energía en entornos humanitarios. El mes pasado, más de 180 representantes de 31 países se reunieron en Addis Abeba, Etiopía, para dos eventos destinados a aprovechar su experiencia colectiva para lograr este objetivo. Ambos eventos fueron organizados por Clean Cooking Alliance (CCA) y el Instituto de las Naciones Unidas para Formación Profesional e Investigaciones (UNITAR).

El Taller SAFE es un evento anual que capacita a profesionales que trabajan con poblaciones afectadas por crisis sobre cómo integrar la energía en su trabajo. La Alianza ha organizado el taller desde 2014 en asociación con otros miembros del Grupo de Trabajo Humanitario SAFE, un consorcio internacional de agencias que trabajan para facilitar respuestas más coordinadas, predecibles y oportunas a las necesidades de combustible y energía de las poblaciones vulnerables. Tradicionalmente, el taller fue diseñado para actores humanitarios y expertos en energía, pero la participación de empresas privadas, gobiernos, investigadores y otros actores ha aumentado constantemente cada año desde 2016.

Si quieres saber más sobre estos eventos, visita: SAFE Workshop CCA